viernes, 3 de octubre de 2008

PRADO O LLANURA DE MARCHALENES

El primer encuentro en el Prado, o la Llanura de Marjalena/Marjalenes
Juan B. Viñals Cebriá

Publicado el 29.08.08 17:03. Archivado en Vicente L. Simó Santonja, en Valencia Hui, decía.-
“En las riberas verdes y floridos linderos del famoso río Turia sonaron dulces ecos de la nueva feliz y venturosa que, de boca en boca cruzando el ayre, llegó donde fue bien acogida…el Mayoral de España, dignísimo poseedor de tal grandeza, dava la tenencia y administración de gobierno, haziendole otro si en todos los valles cincunvezinos deste rio, a un pastor, cuyo ganado ordinario pacía las saladas yervas de la invencible Denia".Y a la “jornada del recibimiento”, yo diría Academia “imaginada/ficticia” al aire libre, se llegaron numerosos pastores forasteros: “no quedó e el Xarama novillo por traer, no en el caudaloso Ebro barco por venir, no en el manso Henares pastora de bayle, no en el dorado Tajo poeta de fama, ni en el Sevillano río placenteros esquifes...El número de pastores forasteros fue grandísimo, aunque puieron muy mal ygualar su gallardía con los naturales de aquel Prado, pues ciertamente parece y es verdad, que todo lo aquel apacible cielo cubre es mejor, assí por la buena compañía del blanco Turia, cierto y ordinario proveedor de madera, como por el temple de la tierra, a quien alcanzaron ni los calores excesivos del Agosto, ni la enfadosa escarcha del invierno, por ser aposento eterno de una primavera tan assigurada, que siempre las tembladoras ojas están haziendo compañía a los árboles de quien son hijas, sin estar sujetas al amarilo clor, que, ayudado del Octubre, en otras partes suele derriballas. Nace allí el sol más hermoso, sin competir con nieblas que lo enojen: la blanca luna más blanca, contenta de ver su cara en las sossegadas tablas del río; las estrellas tan bellas y tantas, que yo assiguro no las vi de alli el que las puso número”. Al fín llegó Belisa, que se encontró en su choza un papel, que así decía: “Casa lobrega, triste y desdichada,/ que tanto os pareceys al alma mía,/ pues, como ella perdió el bien que tenía,/ perdistes el tenella en vos guardada;/ Miradla destos gustos despojada,/ y vosotras paredes, que algún día/ en el más alto asiento de alegría/ vestis vos esperanza levantada./ Mirad tantos estremos de contento/ en desventuras tantas convertidos,/ consoladme en mi mal, llorad mi megua,/ que mitigara en parte mi tormento,/ si, como dizen que teneys oídos,/ para en esta ocasión tuvierays lengua”. El autor de este Soneto, Guillem de Castro, lo leyó en sesión de la Academia de los Nocturnos.Más adelante se encuentra con un espejo, en cuya tapa divisa otro Soneto (en su día escrito por Gaspar Aguilar, de los Nocturnos): “En ese cristal puro y transparente,/ dichoso espejo, contemplar pudiera/ la viva luz, la imagen verdadera/ de mi querido sol resplandeciente./ Mas su querida, retada frente/ resplandece en tu luna, de manera/ que en mis turbados ojos reverbera/ con el reflexo de su rayo ardiente./ Pues eres claro, y la razón es clara,/ si te mira Belisa, en ella inspira/ la justa claridad de mi querella,/ de suerte que mostrándole su cara,/ le muestres mi razón, que si la mira,/ podría ser enamorarse Della”.Por allí, se andaban: “Habló Belisa con sus amigas Laura, Dinarda, Nisida, Arcinda, y otras muchas que aquel día estuvieron presentes; recibió la bienvenida de los alegres pastores que allí estavan, Lisardo, Olimpo, Cardenio, Leonardo y Fideno”. Los protagonistas al copo. Belisa y Fideno bailaron con errores, y el pastor, impetrando perdón tuvo que improvisar redondillas: “Assí pienso merecerte,/ que para tan justa empresa/ quiere amor constante y fuerte/ que quien firmeza professa/ ninguna mudanza acierte./ Y assí podra tu belleza/ tener de mi fe, certeza,/ teniendo cierta esperanza/ que quien yerra en la mudanza/ acertará en la firmeza”. Yo, que me considero un entusiasta admirador de las cosas de Valencia, hago publico en mi blog, tan loado escrito como muestra de admiración hacia Don Vicente L. Simó Santonja, importante personalidad valenciana.

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